
Creo que todos entran concebidos
por el deseo de las mismas
cientas de palabras
para ser reconocidos y acaso redimidos.
Cómo anunciarles
que tenemos sed y hambre
si arriban a este nuestro estado
para descubrir que Dios existe?
Creo que la hora del fuego
es un poder que ilumina la noche
con el signo de la purificación
y el sueño del hambre embellecida
por el enorme universo de alguna sabiduria
en oro transformada, derritiéndose eternamente.
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